Cómo los huesos de antiguos peces africanos alimentan a la Amazonía

Los circuitos de la vida en la Tierra son sorprendentes: los restos milenarios de peces africanos están fertilizando la selva amazónica. ¿Y cómo ocurre esto? El nutritivo material llega hasta la jungla sudamericana en los millones de toneladas de polvo que trae el viento desde el desierto del Sahara cada año. Aunque los científicos ya habían reconocido la importancia de este transporte aéreo para la salud del bosque tropical, recién ahora un equipo de investigadores pudo mostrar que gran parte del fósforo esencial para la vegetación que llega con ese polvo proviene de los huesos y escamas de peces y otros organismos. Estos animales vivían en el gigantesco lago Chad, un enorme cuerpo de agua que cubría el norte de África central hace miles de años. Cuando murieron, sus restos se hundieron en los sedimentos cenagosos. Hoy están expuestos en uno de los lugares más ventosos del plantea: la llamada Depresión de Bodele. Fósforo biológico Los satélites suelen detectar vastas nubes de polvo levantadas en esta región del Chad, que luego son lanzadas a través del Océano Atlántico hasta América del Sur. El polvo contiene el mineral apatita, principal fuente de fósforo y fosfato, esenciales para la fotosíntesis. Los científicos no estaban seguros si este mineral era fruto de la erosión de rocas o si tenía un origen biológico. Nube de polvo El viento empuja las nubes de polvo del Sahara hasta el otro lado del Atlántico. Pero al examinar su estructura cristalina, pudieron revelar su verdadero origen. "Esta es la primera vez que se encuentra fósforo de huesos y escamas de peces en el polvo", dijo Karen Hudson-Edwards, del Birkbeck College, Universidad de Londres. "El hallazgo es importante porque este tipo de fósforo es más soluble y disponible para ecosistemas como el Amazonas que otros tipos de fósforo que provienen de rocas". "El fósforo de Bodele es como el que hay en el abono de huesos de pescado que usan los jardineros como fertilizante", le explicó la investigadora a la BBC. El descubrimiento, publicado en la revista especializada Chemical Geology, se logró gracias al análisis con rayos X de los diminutos granos de polvo de Bodele para identificar la firma química de la apatita de origen biológico. Erosión Sin embargo, los autores del estudio señalan que esta importante fuente de fósforo para la Amazonia no es infinita. Dunas en Chad Ahora son dunas, pero hace miles de años fueron un lago lleno de animales. Los sedimentos del gran lago de Chad algún día serán completamente erosionados por los vientos que atraviesan el Sahara. Cuando esto ocurra, podría tener consecuencias perjudiciales para la selva, dice Caroline Peacock, investigadora de la Universidad de Leeds, en Reino Unido, y coautora del trabajo. "Una gran parte del fósforo que el Amazonas recibe actualmente es en esta forma soluble más útil. Mientras queden sedimentos del lago, es genial". "Pero cuando hayan desaparecido, el Amazonas tendrá que arreglárselas con fósforo erosionado de rocas, que es mucho más duro de disolver". Ahora los científicos tienen como objetivo volver a Chad para investigar precisamente cuánto tiempo puede durar el importante polvo fertilizante.


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